sábado, 25 de octubre de 2014

4. LAS MODERNAS TEORÍAS DE ADMINISTRACIÓN
4.1. EL ENFOQUE DE SISTEMAS
La teoría y la práctica de la administración han experimentado cambios sustanciales en los años
recientes. La información proporcionada por las ciencias de la administración y la conducta ha
enriquecido la teoría tradicional, sin embargo, durante la década de los setenta surge un enfoque
que puede servir como base para lograr la convergencia, el enfoque de sistemas, que facilita la
unificación de muchos campos del conocimiento.
Dicho enfoque ha sido usado por las ciencias físicas, biológicas y sociales, como un marco de
referencia general, y puede ser usado como marco de referencia para la integración de la teoría
organizacional moderna. Se ha definido el sistema como «un todo unitario organizado, compuesto
por dos o más partes, componentes o subsistemas interdependientes y delineado por los límites,
identificables de su ambiente» (Bertalanffy, 1968). La Teoría General de Sistemas (TGS) surgió
con los trabajos del biólogo alemán Ludwig von Bertalanffy publicados entre 1950 y 1968.
La Teoría General de Sistemas (TGS) no busca solucionar problemas o intentar soluciones
prácticas, pero sí producir teorías y formulaciones conceptuales que puedan crear condiciones de
aplicación en la realidad empírica. La teoría general de los sistemas afirma que las propiedades de
los sistemas no pueden ser descritas significativamente en términos de sus elementos separados.
La comprensión de los sistemas solamente se presenta cuando se estudian los sistemas
globalmente, involucrando todas las interdependencias de sus subsistemas.
La TGS se fundamenta en tres premisas básicas (Berrier, 1968), a saber:
1. Los sistemas existen dentro de sistemas. Las moléculas existen dentro de células, las células
dentro de tejidos, los tejidos dentro de órganos, los órganos dentro de los organismos, los
organismos dentro de culturas, y así sucesivamente.
2. Los sistemas son abiertos. Es una consecuencia de la premisa anterior. Cada sistema que se
examine, excepto el mayor o menor, recibe y descarga algo en otro sistema, generalmente en
aquellos que le son contiguos. Cuando el intercambio cesa, el sistema se desintegra.
3. Las funciones de un sistema dependen de su estructura. Para los sistemas biogénicos y
mecánicos esta afirmación es intuitiva. Los tejidos musculares, por ejemplo, se contraen por una
estructura celular que permite las contracciones.
El concepto de sistema pasó a dominar las ciencias, y principalmente la administración. Si se habla
de astronomía, se piensa en sistema solar, la Sociología habla de sistema social, la Economía de
sistema monetario y así sucesivamente. El enfoque sistemático es tan común hoy en día en la
administración que casi siempre se está utilizando, y muchas veces inconscientemente
Se ha demostrado que las teorías tradicionales de la administración han visto la organización como
un sistema cerrado. Esta tendencia ha llevado a no considerar los diferentes ambientes
organizacionales y la naturaleza de su dependencia en cuanto al ambiente. También llevó a una
excesiva confianza y concentración en los principios de funcionamiento interno, con la consecuente
falta de comprensión y desarrollo de los procesos de retroalimentación que son esenciales para la
supervivencia. La teoría de sistemas penetró rápidamente en las teorías de administración por dos
razones básicas (Chiavenato, 1990):
1. Por un lado, por la imperiosa necesidad de una síntesis y de una integración mayor de las
teorías que le precedieron.
2. Por otro lado, las Matemáticas, la Cibernética, de un modo general y la tecnología de la
información de un modo especial, trajeron inmensas posibilidades de desarrollo y operativización
de las ideas que convergían hacia una teoría de sistemas aplicada a la administración.
Bertalanffy se interesó principalmente por los sistemas abiertos. La categoría más importante de
los sistemas abiertos son los sistemas vivos. Muchos autores hacen analogías entre las
organizaciones y los organismos vivos, destacando que la organización crece en tamaño por el
crecimiento de las partes, ella ingiere cosas y las procesa en productos o servicios. En este
proceso hay una entrada y una salida y un proceso intermedio necesario para la vida. La
organización reacciona a su ambiente, ajustándose y adaptándose a él para sobrevivir, y cambia
sus mercados, productos, técnicas, estructura. Por último, la organización necesita de una
retroalimentación o feedback para el control del estado del sistema.
De todas las teorías presentadas hasta ahora, la teoría de sistemas es la menos criticada, tal vez
por el hecho destacado por Motta (1971) de que aún no ha transcurrido suficiente tiempo para su
análisis profundo.
Las principales características de la moderna teoría de la administración basada en el análisis
sistemático son las siguientes (Herbert, 1975):
– Punto de vista sistémico: la moderna teoría entiende a la organización como un sistema
constituido por cinco partes básicas: entrada, proceso, salida, retroalimentación y ambiente.
– Enfoque dinámico: el énfasis de la teoría moderna se da sobre todo en el proceso dinámico de
interrelación que ocurre dentro de la estructura de una organización. Este enfoque contrasta con
la visión clásica que enfatiza casi únicamente la estructura estática. La teoría moderna no se
aparta del énfasis en la estructura, simplemente hace hincapié en el proceso de interacción que
ocurre dentro de esa estructura.
– Multidimensional: la teoría sistémica considera todos los niveles de la organización.
– Multimotivacional: la teoría de sistemas reconoce que un acto puede ser motivado por muchos
deseos distintos.
– Multidisciplinaria: busca conceptos y técnicas de muchos campos de estudio. Representa una
síntesis integradora de partes relevantes de todos los campos en el desarrollo de una teoría
general de la administración.
– Descriptiva: mientras que las teorías más antiguas eran normativas y prescriptivas, preocupadas
por qué hacer y cómo hacerlo, la teoría moderna busca comprender los fenómenos
organizacionales
y dejar los objetivos y métodos al individuo.
– Multivariable: la teoría moderna tiende a asumir que un suceso puede ser causado por
numerosos factores que están interrelacionados y que son interdependientes.
– Adaptativa: si una organización pretende permanecer viable, es decir, continuar existiendo, debe
adaptarse continuamente a los requisitos cambiantes del ambiente. La moderna teoría entiende
la administración en un sentido ecológico, como un sistema abierto que se adapta a través de un
proceso de retroalimentación.
El enfoque sistémico de la administración es básicamente una teoría general comprensible, que
cubre ampliamente todos los fenómenos organizacionales, una síntesis integradora de los
conceptos clásicos, estructuralistas y del comportamiento. La teoría no rechaza la necesidad de un
proceso administrativo en los cinco pasos clásicos, ni desprecia la estructura organizativa, pero le
introduce un concepto de sistema que permite estudiar la administración en relación con el medio,
teniendo en cuenta todos los elementos del sistema y permitiendo su integración.
Son numerosas las críticas que se han realizado al valor práctico del enfoque de sistemas. Se
piensa que el enfoque es sofisticado en cuanto a conceptos y permite reconocer la
interdependencia de las partes de una organización, pero no plantea ningún tipo de aplicación que
permita a los administradores llevarlo a la práctica, ni identifica las variables internas y externas

que afectan a la administración. 

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